Con el cierre del primer trimestre, llega el momento de cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes. En ese sentido, abril es un mes clave para empresas y autónomos, ya que es fundamental presentar los impuestos dentro del plazo establecido y evitar sanciones o recargos. En este periodo, comprendido entre el 1 y el 21 de abril, se concentran múltiples obligaciones tributarias, lo que hace imprescindible una correcta planificación para asegurar una presentación sin errores.
Por esa razón, a continuación, repasamos los principales modelos que deben presentarse en este primer trimestre, los plazos a tener en cuenta y las claves para una gestión eficiente.
¿Qué impuestos deben presentarse en el primer trimestre de 2025?
Durante el año fiscal, se deben hacer constantes revisiones en los pagos y en las cuentas de una empresa, pero sin duda, hacer frente a los impuestos es uno de los puntos más importantes dentro de la economía de una empresa.
Para ello, se debe tener en cuenta la presentación de ciertos modelos, al menos, si se quiere evitar problemas con la Agencia Tributaria:
- Modelo 111: A través de este primer modelo se ingresan las retenciones del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Es de carácter obligatorio para todo aquel que cuente con trabajadores a su cargo, que hayan ganado algún importe en juegos o concursos, o que reciben facturas con retenciones de IRPF por parte de terceros.
- Modelo 115: En este caso, se aplica para declarar retenciones sobre alquileres de locales u oficinas.
- Modelo 130: A través de este modelo, los autónomos que tributan en régimen de estimación directa deben declarar y adelantar trimestralmente el IRPF correspondiente a su actividad económica, calculando sus ingresos y gastos deducibles para determinar el importe a ingresar.
- Modelo 131: En este caso, es similar al Modelo 130, pero destinado a aquellos autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva (módulos).
- Modelo 303: Declaración trimestral del IVA, donde autónomos y empresas informan del IVA repercutido en sus ventas y lo compensan con el IVA soportado en sus compras, determinando así el importe a ingresar o a devolver.
- Modelo 349: Es una declaración informativa de operaciones intracomunitarias, obligatoria para quienes realicen transacciones comerciales dentro de la Unión Europea.
- Modelo 309: Se basa en la declaración de IVA para aquellos profesionales o empresas que, en determinadas operaciones, deben liquidar el impuesto sin presentar el modelo 303 de forma periódica.
¿Qué formas de pago tienen estos modelos trimestrales?
Como era de esperar, este año también trae diferentes métodos de pago para facilitar el abono de estos impuestos. Estas son las principales formas de pago disponibles:
- Domiciliación bancaria: Permite que el importe se cargue directamente en la cuenta del contribuyente el último día del plazo de presentación. Para optar por esta modalidad, el modelo debe presentarse antes del 16 de abril de 2025.
- Pago en entidad bancaria: Si se prefiere, el contribuyente puede obtener un NRC (Número de Referencia Completo) en su banco y utilizarlo para presentar el modelo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
- Pago con reconocimiento de deuda: En caso de dificultades económicas, se puede solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del pago, aunque esto generará intereses y posibles garantías adicionales en función del importe adeudado.
- Cargo en cuenta sin domiciliación: Si se presenta el modelo sin NRC, se puede seleccionar la opción de cargo en cuenta, permitiendo que el importe se cargue en la cuenta indicada en el momento de la presentación.
Claves para una buena presentación de impuestos
Para finalizar, y teniendo en cuenta las fechas y los modelos de presentación, es necesario tener en cuenta una serie de pautas con las que evitar cualquier tipo de error y contratiempo:
- Revisar la documentación con antelación para asegurarse de que toda la información necesaria está disponible.
- Verificar la exactitud de los datos fiscales y corregir cualquier posible discrepancia antes de la presentación.
- Analizar posibles deducciones o beneficios fiscales que puedan aplicarse para optimizar la liquidación.
- Consultar con un asesor especializado en caso de dudas o situaciones complejas, asegurando así una gestión eficiente y sin riesgos.
En definitiva, cumplir con las obligaciones fiscales del primer trimestre no solo evita sanciones y recargos, sino que también permite llevar un mejor control de la situación financiera de tu negocio. Una planificación adecuada y una presentación sin errores marcan la diferencia. Si necesitas asesoramiento para gestionar estos impuestos, contar con expertos puede ahorrarte tiempo y preocupaciones.
En LEIALTA contamos con un equipo altamente cualificado que sabrá ayudarte y aconsejarte para que puedas optar a la vía más rápida y sencilla a la hora de pagar tus impuestos.
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